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Suciedad en la empresa de limpieza
Manoli
ha trabajado durante la mayor parte de su vida en la limpieza, en distintas
empresas. El caso que aquí se relata tiene que ver con una de ellas:
una empresa con numerosas subcontratas en la Administración pública.
Tras trabajar varios años en esta empresa, Manoli es destinada a una
universidad, con funciones de encargada del turno de tarde "con más
de cincuenta personas a su cargo-, pero sin que se le reconozca la categoría
en el contrato: tiene una gratificación que percibe sólo algunos meses.
Su trabajo supone coordinar a todos estos trabajadores, moviéndose
entre los distintos edificios de la universidad, asignando trabajos,
velando por que no falte material y porque toda la carga de trabajo
pueda resolverse con los medios disponibles sin que haya conflictos.
Buena parte del trabajo que realiza no le correspondía a ella, sino
a la encargada general de la empresa en la universidad, hermana de uno
de los directivos.
Tras
un primer año en que las cosas "iban bien", aunque con "mucho
estrés" debido a la enorme carga de trabajo, Manoli empieza a sufrir
los desplantes de la jefa: ésta le quita toda autoridad frente a los
trabajadores a cargo de Manoli, le oculta información, comienza a tratarla
mal ""de palabra, de gestos, de miradas"-. A ello se le añaden
otras circunstancias: las horas extras se pagan con mucho retraso o
no se pagan, la empresa lleva de forma ilegal trabajadoras a otras subcontratas,
aumentando la carga de trabajo de las que quedan en la universidad,
la jefa ejerce un poder basado en parte en el hecho de tener a la mayoría
de las trabajadoras con contratos precarios, pero también en base a
pequeños castigos que administra tras lograr informaciones de qué
es lo que más puede doler a las trabajadoras" Un día, tras una humillación
más a cargo de la jefa, Manoli decide no seguir ejerciendo de encargada,
limitarse a hacer lo que estipula el contrato. Ello le vale el despido.
Manoli acude a la CNT y comienza una serie de movilizaciones que le
valdrán la readmisión.
Su
relato nos muestra algunas de las prácticas que parecen moneda corriente
en muchas subcontratas "precariedad, impago de horas extraordinarias,
exigencia de hacer horas extraordinarias para no tener "problemas",
abusos en las nóminas, amenazas a quien quiera exigir que se respete
la legalidad"-, junto a un ejercicio perverso del poder por parte
de la jefa. También nos muestra cómo estas situaciones se suelen mantener
por la falta de una respuesta de los trabajadores y cómo, cuando esta
respuesta se produce, las cosas pueden cambiar. Y también nos muestra
la importancia de un elemento para que esta respuesta se produzca: la
necesidad de mantener un sentimiento de dignidad, de respeto, de ser
tratada como una persona: una necesidad que algunas empresas, incapaces
de ver a sus trabajadores como personas, ignoran completamente.
Robando por aquí, robando por
allá
Para
ponernos en situación, comenzaremos con algunos fragmentos de las prácticas
ilegales que parecen cotidianas en la empresa.
"Te pagaban lo que les daba
la gana. Las que eran más antiguas, esas sí, esas cobraban lo que
debían. Pero allí había mucha gente de contrato, y además muchísima
gente que echaba muchísimas horas extra, horas que se perdían, que
no pagan, si echas veinte horas extra te pagaban seis, siete, te pagaban
las horas extra a los 4 o los 5 meses, y con el transcurso del tiempo
se perdían, la gente te lo reclamaba una vez, dos veces, pero ya se
aburrían, ya veían que era para nada, porque además en el momento
que tú reclamas algo, te quejas de algo, te dan más fuerte"
"Me quejaba cuando me venía
una nómina que yo había trabajado 40 horas extra en un mes, cuatro
fines de semana, sábado y domingo, abrillantando suelos en la universidad,
porque durante la semana no se podía hacer, y cuando venía el mes
en que echaba las horas, yo sabía que no venía, pero cuando venía
el mes siguiente y no me habían pagado ni una hora extra, pues yo le
decía: tengo 40 o 50 horas, de otras que haya echado antes, no me habéis
pagado ninguna hora extra" "Ah, pues eso es que ha sido R.", el
que hace las nóminas" Y yo hablaba con ellas, pues a lo mejor tres
o cuatro veces, y ya a la cuarta ya no hablaba con ella, ya llamaba
a mi jefe y hablaba con él. Me hacían el mismo caso el uno que el
otro."
"La empresa le ha robado
a la universidad en horas. Tenía que haber 55 personas en nómina y
haber 40, no cubriendo bajas, no cubriendo vacaciones, llevándose a
las trabajadoras a trabajar en otro sitio, y firmando en la hoja de
firmas de la universidad, falsificando firmas de los trabajadores, de
personas que ni siquiera existen. En la hoja de firmas que pasa la universidad,
porque esa hoja la hace la universidad para controlar supuestamente
a la plantilla de la contrata. Pero ahí no es solamente la empresa
la que comete ese fraude, la empresa puede cometer ese fraude porque
alguien de la universidad está tapando también eso, la persona que
supervisa la contrata, que está encargada de supervisar si la contrata
está cumpliendo y si tiene la universidad limpia o no. Pues esas son
las personas que han estado tapando eso. Porque además esas personas
nos conocen a toda la plantilla, y saben si yo no he ido a trabajar"
Si no voy un día, pues es fácil que nadie se dé cuenta, pero si yo
estoy de baja 3 o 4 meses, esa persona me va a echar de menos, y si
luego ve en la firma que estoy firmando, ¿qué pasa aquí" ¿que voy,
todos los días a firmar y después me voy" Ya te digo que muchas cosas,
pues a cambio de favores personales, tienen sus beneficios, sus regalos,
se va a grandes almacenes a comprar con la tarjeta de la empresa de
limpieza."
"Llevarse a gente fuera de
la universidad, a otro sitio, a trabajar, y no decírmelo. Porque allí
pasaba una cosa, que yo procuraba solucionar todos los problemas que
había, se me ha dado el caso de cubrir el trabajo de tres personas
que faltaban, recoger papeleras, ceniceros, hacer un cuarto de baño"
pero bueno, se ha salido del paso ese día, he cubierto el trabajo de
tres personas, y aparte, controlar, organizar"
- ¿Lo hacías tú sola" ¿No
recurrías a otros trabajadores"
- No, no, no. Yo, a lo mejor
alguna compañera del edificio venía a echarme una mano, a ayudarme
a recoger, porque normalmente allí tienes mucho trabajo. Allí una
trabajadora tiene el trabajo que les corresponde a dos personas. Donde
tienen que haber dos personas allí hay una. Entonces, había sitios
donde eso se puede hacer, lo que yo hacía, pero hay otros sitios donde
yo no hubiera podido hacerlo. Pero bueno, hay plantas, hay edificios
más limpios, que en un momento dado vacías una papelera, pasas una
bayeta por una mesa que sea un poco más delicada, y cubres el expediente.
Pero lo he hecho. Y ella se llevaba a esas personas a trabajar fuera
de la universidad. Y a mí me hacía de ver" Pero bueno, si yo he
ido también a trabajar fuera de la universidad, si yo sé lo que se
hace, ¿cómo me ocultas a mí eso si antes o después me voy a enterar"
Entonces eso es un" yo me sentía muy mal con esas cosas. Porque yo
hago las cosas, si tengo que hacerlas, las hago, pero no me tomes el
pelo. Yo te respeto a ti, te tengo al tanto (") Porque sobre todo,
la imagen que daba ella, ¿qué respeto me pueden tener los trabajadores
si ven que ella me miente, me oculta, no me trata bien"""
¿Exigir derechos"
La
empresa tiene a la mayoría de las trabajadoras en precario, ello le
sirve para aplicar la táctica corriente: "¿quieres derechos o quieres
seguir trabajando"". Pero la empresa es más creativa, y sabe dar
un trato individualizado a los trabajadores"
"La gente no la respetaba,
la tenían miedo, porque sabían que era la hermana de un jefe de la
empresa, que te podía echar a la calle cuando quisiera, como de hecho
me echó a mí. Y que cuando a ella le diera la gana, te echaba, echaba
a quien quisiera. Ella nada más tenía que decirle a su hermano: "esta
mujer me da problemas" y se la quitaba de enmedio".
"Aquí se va contra una trabajadora
que reclame su plus o contra una trabajadora que se queja de que le
falta dinero en la nomina, contra esas personas sí se hace, pero no
se hace contra personas que se llevan material importante de la universidad."
"- Antes decías que cuando
un trabajador se queja o algo, van a por él, ¿qué es lo que hacen"
¿Despedirle directamente"
- No, primero te machacan antes
de echarte a la calle.
- ¿Cómo"
- Por ejemplo, si la empresa
sabe que tú estás a gusto en ese sitio, en el momento que te quieren
putear lo primero que hacen es cambiarte. Además, te van a mandar al
peor, al que sabe que tú" Por eso, ésta hablaba con la gente para
sacar todo ese tipo de cosas. Tú, ¿qué me has dicho" Que estás muy
contenta en tu edificio, "que lo tengo muy limpito, porque mira, porque
fulana me ha dicho que muchas gracias, porque me ha dicho que tengo
el despacho muy limpio", o han dado una felicitación, algunas veces
por correo electrónico, hay gente que bueno, pues felicitan el servicio
que tienen o demás. Pues como alguien de un departamento vean que la
trabajadora que está ahí, están contentos con ella, ella está contenta,
a la primera que me hagas, vas fuera de ahí. A la primera, o a lo mejor
sin hacerme nada. Porque ellos no quieren que las limpiadoras tengamos
trato con la gente de la universidad, por ejemplo, o de las consejerías.
Las empresas que los trabajadores creemos vínculos con personas de,
digamos, de otro estatus, que haya simpatía, o aprecio. Y si ellos
pudieran, nos tapaban la boca. De hecho, el logo de la página web es
una limpiadora con la fregona y la boca tapada, para que no hable. Y
eso está, para que no protestes por tu situación laboral, para que
no hagas ninguna reclamación, porque si haces alguna reclamación,
van por ti. Si ellos pudieran tenerte la boca tapada y que no habláramos
con el resto de la gente, lo hacían, para que no contemos cosas"
Entonces, lo primero que te hacen es si saben que estás bien en un
sitio, mandarte a otro, al peor trabajo, si tienen que darte un material
en mejores condiciones, "mañana te lo doy", y a lo mejor te llevas
una semana detrás de ella para que te dé cualquier cosa, un uniforme"
Hay quien tiene 5 o 6 uniformes y hay quien tiene uno, que lo tiene
que secar con la plancha, para poder estar en condiciones en el trabajo.
Cosas como esa, no te lo facilitan y además te entorpecen más tu trabajo.
Y luego, faltar dinero en la
nómina eso es" Los contratos precarios, también se aprovechan de
eso, te amenazo. Una trabajadora de contrato, que pidió su día de
asuntos propios, que llevaba dos años, ésa es una de las que despidieron
después a raíz de la huelga, pidió su día de asuntos propios y le
dijo: "te recuerdo que eres de contrato"."
"Ella le gustaba hablar con
la gente, pero aparte, ahora con una, luego con otra, y procuraba recoger
todos los cotilleos que hubiera. A ella siempre le gustaba saber las
miserias de cada trabajador, para después utilizarlas. A ella le gustaba
saber, si tú tenías un problema con tu marido, o con un hijo, o económico,
mejor todavía. Ella quería saber todo ese tipo de cosas, porque después
las utilizaba en tu contra. Se ponía muy bien puesta contigo, para
que tú confiaras, todos tenemos algún día flojo, en el que necesitas
hablar a lo mejor, y si encuentras una persona dispuesta a escucharte"
Entonces ella sabía todo de toda la gente que trabaja allí. Porque
era su misión"
- Pero, ¿cómo lo hacía"
Porque me contabas"
- Pero es que yo, cuando yo
llego allí, ella llevaba más tiempo, y entonces tú llegas allí y
te pones muy bien puesta, y empezamos a funcionar con nuestra mejor
cara, tú llegas a un sitio que nadie te conoce y procuras dar buena
imagen (") Y, claro, una vez que ella sabe de la gente, imagínate,
una trabajadora nueva que llega, había veces que a las trabajadoras
nuevas las trataba como la que te he dicho: "soy Anabel, la que putea",
pero bueno, con otras se ponía muy bien puesta, dependiera de por quién
venía a la empresa, si era enchufada de fulano, de mengano, de alguien
de la universidad" Claro, eso es el principio, pero después ya"
Además, hay gente que aunque le hayan dado un palo, si mañana van
y te rodean un poquito y te pelotean un poquito se olvidan muy rápido
de la putada que le hayas hecho el día antes. "Si hoy me tratas bien,
te perdono lo que me hiciste hace dos semanas". Y así es. Porque
además es que les conviene, y es que es normal, porque cuando tú estás
en un ambiente donde tú estás viendo que hoy están machacando a aquel
pero que mañana pueden venir a machacarte a ti, tú procuras hasta
pasar desapercibida, y lo que quieres es pasar desapercibida".
"- Y las informaciones, ¿cómo
las utilizaba"
- Pues mira, por ejemplo, yo
puedo tener un problema económico ahora mismo, bueno, ahora mismo o
por mucho tiempo, porque los sueldos de la limpieza no son nada del
otro mundo, y hay muchas mujeres separadas, madres solteras, que tienen
que mantener". Y bueno, que los sueldos son como son, y si el sueldo
son setecientos y pico de euros, pues a lo mejor, mañana a ella le
interesa que vayas a hacer horas extras" Cuando te mandan a echar
horas extras no puedes ni preguntar cómo te las van a pagar, porque
entonces ya se molesta. Si le dices que sí, sin problema, echas las
horas que tengas que echar y los días que ella quiera, pero no le preguntes
ni a cómo le vas a pagar la hora extra, porque ya se cabrea y ya te
da el día. Y si le dices que sí, muy bien, pero en el momento que
le digas que no, pues te echa en cara: "¿tú eres la que necesita
dinero"" O si alguien en un momento dado ha pedido un anticipo, pues
ya es lo suficiente para tener a esa persona esclavizada de lo que ella
quiera, que a lo mejor te hace ir a la universidad un sábado, un domingo,
para una hora. Hay personas que no tienen medio de transporte, que tienen
que ir en autobús, ¿tú crees que a ti te compensa ir a la Universidad
en autobús para trabajar una hora, que te la van a pagar a cinco euros"
Y que no sabemos cuando te la van a pagar, si este mes o dentro de cuatro
meses. Pues para eso ella quiere saber eso."
Cómo tratar a una encargada
Es
en esta situación donde Manoli comienza a trabajar como encargada.
Aunque al principio la situación va "bien", pronto comienza a deteriorarse.
Al impago de las horas extraordinarias, al hecho de tener un contrato
que no se corresponde con sus responsabilidades, a la sobrecarga de
trabajo "muchas veces Manoli tiene que ir, a pesar de estar en turno
de tarde, por las mañanas porque la jefa no se encarga de lo que debería;
en otras ocasiones, como se ha visto en una intervención anterior,
ha de asumir el trabajo que queda sin hacer porque la empresa se lleva
a trabajadores a otros lugares-, se le suma una acumulación de humillaciones
que van minando su moral.
"(Al
principio) Las cosas iban bastante bien, porque claro ella veía que
yo le solucionaba problemas, que yo le hacía el trabajo, que las cosas
funcionaban bien, ella tenía bastante menos trabajo, entonces iba bien,
pero no sé cómo, pero poquito a poco, empecé a palpar un cambio,
como una desconfianza, como un recelo, y la armonía que había fue
deteriorándose. A la hora de planificar el trabajo el modo de hablarme,
como si yo hubiera hecho algo mal" y empezaron a ir las cosas mal,
empezó a tratarme mal, al principio eran eso, síntomas, y poco a poco
cada vez" Claro yo allí ya me iba sintiendo, al principio iba perdiendo
yo mi fuerza, mi decisión, mi seguridad a la hora de trabajar. Después
ya vi que no, ya reaccioné, porque eso es como un maltrato psicológico
- Pero como era, ¿de palabra,
de""
De palabra, de gestos, de miradas,
¿entiendes""
"Entonces, se convirtió
en una persecución, en una desconfianza. Yo te voy a decir frases para
que tú veas cómo es esta persona. (") Por ejemplo, empezó una mujer
a trabajar, y el primer día que empieza a trabajar esa mujer, yo le
estoy explicando el trabajo, y llega ella con muchos aires de superioridad,
que era su forma, ¿no" Y se presenta: "Soy Anabel, la que putea".
Esta es la presentación que una jefa de servicio de una universidad
se hace a una trabajadora que empieza a trabajar. Y, por ejemplo, empieza
un chico joven de 20 años a trabajar, un crío de 20 años, estaba
ella con el chico que empezaba, que yo ni sabía que llegaba un niño
nuevo, y dos compañeros. Entonces yo paso por la galería, y me llama,
me paro, y me dice: mira que este chico se llama" y le dice a él,
"mira, esta es la encargada de tarde, pero cuanto menos caso le hagas,
mejor". Mis dos compañeros se miran uno al otro, imagínate, en qué
situación me deja a mí ante un crío que empieza a trabajar, que hay
que enseñarlo, y que ella que es la jefa más alta le dice "cuanto
menos caso le hagas, mejor"."
"Mucha fuerza psicológica
he tenido que tener para mantenerme firme, porque la verdad es que era
una cosa diaria, y ya ibas al trabajo y" "bueno, a ver qué me encuentro
hoy". Muchas veces no era a lo mejor lo que dijera, sino en el tono
que lo decía, ella andaba por esos pasillos que parecía que era la
reina de Saba, era impresionante (".) Ella no tenía trato con ningún
ordenanza de ningún edificio, no se llevaba bien con nadie, tú no
puedes llegar a un edificio y para pedir que te abran un aula: ¡Ábreme
esa puerta! Eso no se hace así. Das los buenos días, las buenas tardes""
"Tu tropiezas en tu vida
con una persona así y te hunde, porque tu moral te la deja por el suelo,
te la pisa, y en la mayoría de los casos no tienes defensa, no tienes
quien te ayude. Porque la gente tiene mucho miedo, mucho miedo a las
represalias, porque mientras le toque al de al lado, yo me callo
la boca, a ver si a lo mejor no se da cuenta de mí y a mí no me hace
nada. Y así no se puede trabajar."
La decisión" y el despido
Tras
el incidente en que la jefa le dice a un trabajador "no le hagas caso"
y la acusación por otro trabajador, ante la jefa, de haber robado,
Manoli llega al límite:
"Pero en verdad lo que a
mí me hizo decidir" A mí me echaron porque yo un día dije: "No
me pagáis el plus, pues mi contrato es de limpiadora, yo me limito
a limpiar, y dejo de"" Pero en verdad tampoco yo di ese paso por
el hecho de que no me lo pagaran, yo di ese paso cansada de aguantar
sus modales, su forma de tratarme, sus humillaciones y su falta de respeto.
Porque a mí un día hubo un problema con un trabajador, era un trabajador
con el que había habido muchos problemas. Entonces, estábamos ella,
yo y el trabajador, y el trabajador pone en duda mi honradez, dice que
él qué sabe lo que yo me llevo de la universidad en mi mochila. Y
ese hombre me ataca a mí con eso, conociéndome ella, que ya llevábamos
tres años trabajando juntas, y ella no me defiende. Y este trabajador
me echa en cara que yo un viernes en el trabajo me pinté las uñas.
¡Un día! Me echa en cara eso. Y ella permite que ese trabajador me
esté diciendo esas cosas delante de ella. Porque mira, aunque ella
me hubiera dicho a mí después: "Manoli, si te tienes que pintar
las uñas, píntatelas, pero que no te vea nadie", aunque me hubiera
dicho eso, ante el trabajador ella tenía que haber dicho: "Mira,
Manoli se pintará las uñas en el trabajo cuando ella lo crea conveniente,
porque tiene capacidad para hacerlo, y porque tiene mi permiso para
hacerlo". Ella tendría que haber dado la cara por mí en ese momento.
Pero a mí, pone en entredicho mi honradez, que yo posiblemente me esté
llevando cosas. Yo no me las llevaba, se las llevaba él, y lo sabía
la empresa, y lo sabían todas las trabajadoras, porque allí todo se
sabe. Porque en la universidad, y con esta persona al frente, lo que
menos importa es que seas una persona honrada y trabajadora, y cumplidora,
eso es lo que menos importa. Lo que más importa es en la medida que
tú te arrastres y que tú entres por el aro."
"Y entonces eso era un viernes,
y yo terminé la jornada y me fui a mi casa, y en el fin de semana,
ya, mira "a mí no me compensa estar así". Yo durante bastante
tiempo ya tomé confianza con algunas trabajadoras con las que yo me
desahogaba, a las que yo contaba "y no entiendo esto, y ¿por qué
me tiene que hacer esto" y ¿qué es lo que quiere""" Bueno, esto
es para estar allí, lo que yo te cuente no te vas a hacer una idea,
es para estar allí. ¿Quién lo entiende" Personas que están allí.
"Oye, yo no sé lo que quiere". Alguna me decía "¡Mándala a
freir espárragos!" y cosas más fuertes. "Venga ya, y te pones
a limpiar, que trabaje ella que tú eres la que está trabajando, ella
es la que está cobrando el cargo, ella tiene la reputación de que
la universidad funciona muy bien, y tú eres la que le estás sacando
las castañas del fuego". Yo no necesitaba que nadie me dijera eso
porque eso yo ya lo sabía, pero cuando te lo dicen los demás, pues
como que tú lo ves más claro: "Bueno, ¿a mí me compensa este malestar,
este no desconectarme del trabajo el tiempo que estaba en mi casa""
No me compensa, porque yo trabajo por la tarde, me voy por la mañana,
que al fin y al cabo el plus me lo pagaban una vez cada 4 o cada 5 meses,
el mes que a él le parecía, me metía a lo mejor en la nómina, no
sé, 150 euros, ¿entiendes" Pues no, yo quiero tener mi nómina regular,
yo quiero saber a final de mes lo que voy a cobrar. Y entonces digo:
yo trabajo por la tarde, me voy por la mañana dos días a la semana
a limpiar una casa, y saco mucho más, y estoy tranquila, relajada,
disfruto de mi trabajo, de mi vida, de mis cosas, y no tengo necesidad
de estar amargada así, por el trabajo. Y entonces decidí en el fin
de semana, el lunes voy a hablar con el jefe y le digo que quiero dejar
el cargo. Yo llamo por teléfono, quiero hablar con él para hablar
en persona, él me dice que está afuera "el jefe era el hermano de
ella-, y que no volvía hasta el viernes. Digo, pues mira, te lo voy
a decir por teléfono: "Dejo de ser encargada, no puedo aguantar más,
no aguanto más a Anabel, no la entiendo, no sé qué es lo que le pasa,
y además no estáis cumpliendo conmigo, y yo estoy cumpliendo" El
me pidió que le fuera fiel a la hermana, y yo le digo "Yo he cumplido
hasta ahora, y como sé que a partir de ahora no lo voy a hacer, pues
dejo de ser encargada, para que no digas a todos que te engañé",
"No, tranquilízate, piénsatelo" Bueno, yo voy a hablar ahora con
Anabel, cuando llegues al trabajo hablas con ella". Llego a la universidad,
voy al despacho de ella, yo llevaba todo preparado, las llaves, los
papeles, para entregárselo. Y entonces le digo: "¿has hablado con
Carlos" "Sí" "Pues entonces ya sabes a lo que vengo", "No,
no" "se le descompuso la cara- "a mí Carlos que tú ibas a hablar
conmigo hoy al mediodía", "Bueno, pues entonces te lo digo
yo, aquí tienes esto, dejo de ser encargada". Empieza a llorar, que
por qué, que le explique. "¿Qué quieres que te explique" ¿Cuántas
veces voy a hablar contigo" ¿Cuántas veces te voy a explicar que no
voy a permitir más tiempo esta situación" ¿Que tú no me das la cara
por mi"" Luego ya supe que incluso le preguntaba a la gente qué es
lo que yo hacía, lo que no hacía" Si me estaba partiendo los cuernos
por esa empresa diariamente. Yo me tenía que desplazar a la universidad
con mi moto para solucionar antes a los problemas. Cuando ella llegaba
por la mañana se encerraba en el despacho y no quería saber nada de
allí. Cuando yo por la tarde tenía que solucionar cosas que ella por
la mañana no había hecho. Y dejar las cosas bien amarradas para la
mañana siguiente. Cuando después había una trabajadora que no trabajaba,
que dejaba las cosas de cualquier manera, y yo tenía después cualquier
palabra con ella, y ella no me respaldaba. ¿Qué es lo que quería"
Y entonces, que me lo pensara, no sé qué. Le dije: "mira, dime donde
me voy a trabajar". Y ella me dijo que yo ya sabía cuál era mi trabajo
y que no tenía que decirme nada. Como no me dijo nada, pues yo me puse
a hacer lo que antes le hubiera dicho a otra persona que hiciera"
Y así me estuve una semana, y nadie me aceptaba mi baja, ni ella ni
el hermano hablaban conmigo, ni le decían a las trabajadoras nada.
Las trabajadoras, la que era un poco más larga, más o menos se daba
cuenta de que algo pasaba, a mí venía la gente a pedirme material"
Pero claro, algunas no se les daba por alto que yo ya no era" Yo evitaba
ir a merendar con las compañeras para evitar que me preguntaran"
Una semana muy difícil para mí, muy difícil. Y ya ese viernes por
la tarde, antes de terminar la jornada, cogí y las reuní, como la
empresa no les comunicaba que yo ya no era encargada, pues yo se lo
dije. Y el lunes me llama por teléfono ella, que pase por la oficina,
me paso antes de ir a trabajar, y un jefe de servicio nuevo, que yo
no conocía, me mete en el despacho y me da la carta de despido. Leo
la carta, yo ya había llamado a la delegada de CCOO, porque la delegada
de CCOO sabía lo que me estaba pasando, yo hablaba con ella. Entonces
le dije: "mira, me han dicho que me vaya por la oficina, no sé lo
que me voy a encontrar". "Bueno, tú tranquila, tú ves para allá
y con lo que eso me llamas". Cuando llego me dan la carta de despido,
la leo, me quedo mirando al jefe, digo "Esto, bueno, espérate que
voy a llamar a mi delegada" "sí, sí, claro, llama". Estuve una
hora esperando porque no me podía atender el teléfono, y yo dije que
yo de allí no me movía hasta que no hablara con la delegada, y él
en el despacho y yo allí enfrente, sin moverme, le hice perder una
hora. Muchas veces decimos: ¡Uy!, yo no sería capaz de hacer eso.
Tú nunca sabes lo que tú puedes ser capaz de hacer, porque te lo juro
que yo sí que no pensé nunca que yo fuera capaz de hacer todas las
cosas que he hecho. Lo que pasa, que todo depende de la presión que
tengas."
De la indignación a la movilización
"Entonces, una hora, él
allí sentado y yo enfrente, y yo ya le hablaba, como si estuviera hablando
sola, "esto es increíble, en esta empresa nada más que hay incompetentes,
esto es inexplicable, vamos, que se esté una partiendo la cara""
Pero yo así, y él escuchando" Y le digo "Tú no me conoces de
nada, porque llevas poco tiempo aquí, pero bueno, ya irás viendo con
la gente que estás trabajando, ya"" Y ya por fin consigo hablar
con la otra y me dice: "No firmes nada y vete a tu casa". Digo:
"¿cómo"" Que sí, que te vayas a tu casa, que ya hablaremos con
Carlos. Digo: No, yo voy a mi trabajo ahora mismo, yo no me voy a ir
a mi casa. Y le digo a él: "Mira, yo esto no te lo voy a firmar,
y yo me voy a mi trabajo ahora mismo". Y me dice: "Hombre, yo te
recomendaría que no fueras porque a lo mejor no te van a dejar trabajar".
Digo: "Mira, para que yo no entre en mi edificio hoy a trabajar tiene
que haber un coche de policía en la puerta, y así y todo veremos a
ver si entro. Así que te aseguro que yo hoy voy a trabajar" "Bueno,
bueno, pues tú sabrás". Me voy a la universidad, me la encuentro
a ella y le digo: "Me han dado la carta de despido" "¿Sí" Ah,
no sabía para lo que era" Y ¿qué vas a hacer"" "¿Que qué
voy a hacer" Irme a mi edificio ahora mismo" "Bueno" Ella no se
atrevía a decirme a mí, no trabajes, ni mucho menos. Porque claro,
cuando tú te ves insegura de lo que tú quieres" Que yo no me derrumbé,
que podía haberme dado por llorar, oye, que yo tengo sentimientos,
y que yo me sentía muy mal, y podía haberme dado por llorar de impotencia
y ya está. Y le digo: "Pero te voy a decir una cosa, eh, voy a defender
mi puesto de trabajo con uñas y dientes o con lo que sea". Y ya con
eso le dije bastante. Pero todo esto, sin yo poderme imaginar que yo
iba a poder hacer lo que hice, porque yo jamás me había visto en una
situación" Yo lo único que tenía ganas era de patalear. Yo decía
que yo no me podía conformar con que me tiraran a la calle como si
yo fuera una colilla. Yo soy una persona que he trabajado muchísimo,
que soy muy responsable, que he hecho mucho en mi trabajo, y que a mí
no me podían tratar como si fuera una colilla.
Trabajé ese día y al día
siguiente me llegó un burofax a mi casa con el despido. Ya me dijeron
que no fuera. Yo iba a ir también, pero bueno, digo, es tontería.
Me pongo en contacto con la delegada de CCOO, veo que allí hay un mamoneo
muy raro: "Tranquilízate, que ya hablaré yo con Carlos, que más
adelante te llamará para trabajar". ¿Que más adelante" Pero, ¿esto
qué es" Que a un trabajador lo despide la empresa, que ustedes que
sois nuestros representantes y que a mi me digáis que me vaya que ya
convenceréis a Carlos, ¿de qué tenéis que convencer a Carlos" Coged
a Carlos por los huevos si hace falta. Entonces ya vi claro lo que había,
que se sabe, porque estamos hartos de ver cosas, porque muchas cosas,
porque nunca piensas que ante una cosa así te van a dar la espalda.
Bueno, pues llamé a otros compañeros de la universidad, y ya les dije
lo que había pasado, compañeros que habían llevado una huelga un
año y medio antes, y les comenté lo que estaba pasando, uno en particular
me intentó ayudar, y me dijeron por otro lado una compañera: "Vete
a la CNT, que son los que nos han ayudado en la huelga"" Y ya me
vine" Pero sí, ya te digo, mi intención era patalear, darle un poquito
de ruido. Pero ni idea de manifestaciones ni de concentraciones ni de
nada, yo no tenía ni idea de lo que era esto. Y nada, pues tuve la
suerte de que vine aquí, expuse mi tema, y bueno, se puso la demanda
por despido improcedente, y se empezaron a hacer concentraciones, en
mayo o junio, el curso terminaba, fuimos con los compañeros del sindicato,
formamos un poco de ruido y luego tuvimos que dejarlo porque eran las
vacaciones, no había alumnos". No tuve apoyo de mis compañeras,
sin ningún rencor hacia ellas porque yo sabía mejor que nadie lo que
había y entendía porqué no me apoyaban. A raíz de mi despido, hubo
compañeras que se afiliaron al sindicato y que estaban, pero digamos
de una forma clandestina. Y bueno, pues duró 8 meses, pasó todo el
verano, en octubre volvimos a dar un poco de caña, y ya fue a primeros
de año cuando hicimos una programación de un mes, de manifestaciones,
de concentraciones, caravana de coches, pegada de carteles, pintadas"
Se hicieron un montón de cosas."
"Que no era por ese puesto
de trabajo, que yo me podía buscar otro trabajo. Es que yo soy un ser
humano y una persona, y me tienes que tratar bien. Y yo no he hecho
nada para que tú me eches a mí a la calle. Que yo no tengo por qué
hacer todo lo que tú me digas, tú no me puedes decir a mi que yo cometa
un delito, que no lo voy a cometer, y tú si eres un jefe, estás dirigiendo
una empresa, deberías saber a quién le tienes que pedir determinadas
cosas."
"- Cuando te despidieron,
¿hubo huelga en la empresa"
- Cuando mi despido, no. Bueno,
despidieron a una compañera que estaba de contrato. Porque nosotros
íbamos y con el megáfono se daban mítines allí a la hora de la merienda
o del desayuno, se aprovechaba que estaban ellas desayunando, entonces
nos poníamos en la explanada delante de la cafetería, y había compañeras
que se atrevían a salir fuera a escuchar, y aplaudían" Pero claro,
normalmente eso lo hacían las fijas, las antiguas, y algunas, no todas.
Y una de contrato que salió con un grupito de fijas, las que eran afines
a mí, pues cuando le terminó el contrato la dejó parada, y además
le dijo porqué: "te dejo parada por haber aplaudido en un mitin".
Ahora que yo después con el megáfono no te digo la de veces que lo
repetía. Porque claro, yo iba allí, mucha gente no me miraba, o se
daban la vuelta para no saludarme, porque siempre las estaban viendo,
si no las veía ella las veía otra compañera que se chivaba, que ganaba
méritos vendiendo a los compañeros, porque rastreras también las
hay, porque no vamos a echarle toda la culpa a la empresa, porque la
empresa muchas veces lo único que hace es utilizar el material que
tiene. Es así, por miedo, por lo que sea, pero esa es la verdad. Y
cuando a mí me despidieron, no se constituyeron las secciones sindicales,
se afilió gente, pero no se dio de alta ninguna sección sindical."
"En verdad lo que yo he montado,
no lo monta tampoco mucha gente. Porque la gente se acobarda. Y claro,
empiezas una cosa y no sabes el tiempo que" Yo estuve muy segura porque
yo me sentía muy protegida por el sindicato. Yo, con otra gente, pues
seguramente no hubiera dado el paso que di, no hubiera dicho: "voy
a por todas". Pero claro, cuando tú te sientes sola, no vas a ningún
lado, te quedas en tu casa y lloras un tiempo y luego te buscas la vida
por otro lado."
Victoria
"Y el mismo día que se registró
ese calendario de acciones en la universidad, y el primer día que estuvimos,
a la vuelta de allí me llamó la empresa, habíamos estado en la universidad
recogiendo firmas, ese día la empresa quiso llegar a un entendimiento
conmigo. Pero claro, ellos siempre me ofrecían un contrato nuevo, no
era mi readmisión, sino un contrato nuevo, para dentro de 2 o 3 meses
volver a echarme a la calle. Entonces yo decía que no, aparte que yo
no quería ni siquiera hablar con ellos del tema. El jefe que estaba
allí, el que me dio la carta de despido, intentó convencerme y yo
le dije: "Mira, yo hablo contigo de lo que tú quieras, del tiempo,
de niños, pero de trabajo, habla con el sindicato, conmigo no. Yo tengo
mis representantes sindicales, y habla con ellos".
"Y la verdad que conseguí
mucho, muchísimo. Ni idea yo tenía de que yo pudiera conseguir todo
lo que conseguí.
- ¿Qué conseguiste"
- Pues conseguí mi readmisión.
Lo primero y más importante, conseguí el respeto, conseguí mi autoestima,
mi dignidad. Todo eso fue lo primero. Después conseguí la readmisión
con mi cargo reconocido, con mi especialidad reconocida, me ofrecían
el sueldo que yo quisiera, el cargo que yo quisiera. Yo dije que yo
quería el cargo que yo había estado desempeñando. A mí me ofrecían
encargada general de la empresa, y el sitio que yo quisiera menos la
universidad, que estuvimos una semana discutiendo porque dije que yo
no aceptaba nada si no era además volver a la universidad. Que el sindicato
me decía que no, que eso iba a ser peor, que lo aceptara". Y yo sabía,
yo sabía que iba a ser peor. Pero era la satisfacción de ver a dos
jefes de la empresa, a los que me habían tratado antes como si yo fuera
una colilla o un papel que te encuentras en el suelo y le das una patada,
así me habían tratado, y ahora los tengo allí a los dos peloteándome.
Peloteándome para que firme la readmisión. Entonces, eso no hay palabras
para explicarlo. Lo que yo sentí en ese momento, y creo que lo que
puede sentir cualquiera, claro está, después de un trato y después
del tiempo que yo había estado, lo que tú sientes en ese momento,
eso no se puede explicar, eso lo tienes que sentir y ya está.
- Y después de todo el conflicto,
¿te dejaron completamente en paz"
- Sí, sí. Bueno, bajo cuerda
han intentado hacerme algunas putaditas, bajo cuerda. Pero así de una
forma visible, buen trato, respeto, no pasa nada, tú aquí eres una
más" Yo puedo entender también lo que para ellos supuso el tenerme
que readmitir, de cara a los demás trabajadores. Eso es como decirle
a los trabajadores: "que estos son unos chiquichanca, que ladran mucho
pero al final hay quien puede más que ellos, que no son invencibles".
Es como si se les estuviera diciendo a los trabajadores: "No son invencibles,
estos se les quita del medio igual que te quitan a ti".
Epílogo
Manoli
siguió trabajando en la misma empresa un tiempo. Luego, por un cambio
de subcontrata en una institución de la Junta de Andalucía, pasó
a trabajar para otra empresa, donde parece que la situación es mejor.
En cuanto a su antigua empresa, el éxito de Manoli no pareció servir
para que la empresa cambiara un ápice en su trato a los trabajadores.
Enseñar respeto a una empresa requiere paciencia y un poco de mano
dura" Poco tiempo después, se desencadenó una huelga tras otros
abusos.
"Luego ya, cuando despidieron
a estas tres mujeres, que se hace la huelga, costó mucho trabajo que
la gente diera el paso. Pero sí es verdad que alguna, después de lo
mío les quedó la cosa de que no habían hecho nada por mí, que deberían
haber hecho algo, no ya por ayudarme a mí, sino porque eso les iba
a beneficiar a ellas. Porque, ante lo que me pasó a mí, si la plantilla
no reacciona, eso es un dato más que tiene la empresa para decir: a
esta gente, hago yo lo que yo quiera. Porque si ante esto no reaccionan,
nadie le echa coraje y nadie da un paso adelante, me puedo permitir
el lujo de hacer lo que quiera, como de hecho hizo después, que echó
a tres. Que ahí fue donde se encontró con el lobo, porque ahí ya,
aunque costó trabajo, pero la gente dijeron: no vamos a desaprovechar"
Porque además el sindicato se lo decía: dejasteis de ir una oportunidad
que tuvisteis, si dejáis de ir esta otra, entonces ya no vais a poder
nunca" Entonces, costó trabajo, pero se hizo, se constituyó la sección
sindical y se convocó la huelga. Una huelga que costó mucho sufrimiento,
muy difícil, muy traumática"
- ¿En qué sentido"
- Pues, primero, porque estas
personas que hicieron la huelga se vieron como yo, que en su vida se
habían visto en otra. Entonces, a estas tres compañeras las dejan
paradas en diciembre, cuando dan las vacaciones a los alumnos, y luego
se suponía que las iban a llamar en enero, cuando empezaran las clases"
- ¿Estaban de contrato precario"
- Estaban de contrato, pero
los contratos que tenían eran ilegales, tenían que ser indefinidas,
como de hecho dictaminó el juez cuando denunciaron. Lo que pasa que
bueno, si tú no denuncias una situación, no cambia. Ellas, varios
contratos seguidos, sin paro" en fin, que eran ilegales, llevaban
entre año y medio y dos años y algo. Y el motivo del despido es que
se quejan de que les han descontado del IRPF un 15 y un 17% a dos de
ellas en la nómina de noviembre, en una nómina de 600-700 euros. Ellas
fueron a Hacienda y se informaron, y les dijeron que eso lo podían
denunciar, que eso no valía. Entonces ellas hablan con la encargada,
y tienen una conversación, y ellas le dicen: "es que a nosotras nos
ha dicho Hacienda que podemos denunciar a la empresa", y ahí eso,
bueno" También estas trabajadoras son hermanas y también le echan
valor a las cosas. Y en diciembre no sólo no lo arreglan el tema del
IRPF, sino que le descuentan un 23 y un 25%. Entonces ahí montaron
en cólera, claro está. Y cuando llegó el día 22, las dejaron paradas
como otras veces, pero luego en enero las llamaron a todas menos a ellas
y a otra, la que había reclamado el día de asuntos propios. Por lo
visto, las habían cogido a ellas y a alguna más tomando un café en
una máquina de noche, porque trabajan de noche, pasaban por una máquina
de café y se sacaron un café, y alguien se chivó, ya te digo que
la empresa utiliza lo que tiene, y las cogió tomándose ese café fuera
de la hora del bocadillo, y las echó. Entonces las dejó paradas, ellas
lo suponían, y tomaron contacto con el sindicato, el abogado puso la
demanda y el juez decidió que despido improcedente, vamos, que eran
indefinidas. Pero claro, volvieron a readmitirlas porque hicieron la
huelga, si no, no lo hubieran conseguido, y en esa huelga, pues han
conseguido muchas mejoras. Lo que pasa que ha sido una huelga muy dura,
porque claro, gente con mucha necesidad, aunque el sindicato ha estado
dando dinero los meses que han estado de huelga pero claro, incluso
la que no, unas tenían más necesidad que otras, pero incluso la que
no tenía necesidad, después de cuatro meses sin recibir tu sueldo"
Aparte que eran veintitantas mujeres, con mucho miedo, no se atrevían
a hacer nada" Ha sido muy difícil esa huelga""
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